Printed From:

C-LDL EN PACIENTES DE ALTO RIESGO NIVELES ELEVADOS DE C-LDL A PESAR DEL TRATAMIENTO HIPOLIPEMIANTE: UN RETO EN LA PRÁCTICA CLÍNICA

Los niveles de colesterol de las lipoproteínas de baja densidad (low-density lipoprotein, LDL) son un factor importante de riesgo cardiovascular. El riesgo de arterioesclerosis, cardiopatía coronaria e infarto de miocardio aumenta con un mayor nivel de colesterol total y de c-LDL1,2, motivo por el cual es muy importante reducir los niveles de c-LDL (tanto en la prevención primaria como secundaria de enfermedades y acontecimientos cardiovasculares).

La medida en que debe reducirse el nivel de c-LDL en pacientes con hipercolesterolemia depende del riesgo cardiovascular total del paciente (ver la tabla de las Directrices de la Sociedad Europea de Cardiología [European Society of Cardiology, ESC]/Sociedad Europea de Ateroesclerosis [European Atherosclerosis Society, EAS] para el tratamiento de la dislipidemia)3. Por ejemplo, en pacientes con un riesgo cardiovascular elevado (riesgo de sufrir un acontecimiento cardiovascular mortal a diez años >5 %-<10 %, de acuerdo con la calculadora de riesgo SCORE4), la concentración de c-LDL debe ser <100 mg/dl (<2,5 mmol/l), de acuerdo con las recomendaciones europeas. En pacientes de alto riesgo (riesgo a diez años >10 %) con cardiopatía coronaria, síndrome coronario agudo (SCA), diálisis o diabetes con daño orgánico, la concentración recomendada es incluso <70 mg/dl (<1,8 mmol/l)3.

El primer paso en cualquier tratamiento es introducir un conjunto de cambios en el estilo de vida, como una dieta sana, practicar más ejercicio físico y dejar de fumar. El primer fármaco que se receta a pacientes con hipercolesterolemia es una estatina, inhibidor de la HMG-CoA (3-hidroxi-3-metilglutaril-coenzima A) reductasa3. El tratamiento con estatinas puede reducir los niveles de c-LDL en un 20-55 %2,5. De media, la concentración de c-LDL en pacientes tratados con estatinas baja en torno a 70 mg/dl (1,8 mmol/l)6. En varios estudios clínicos aleatorizados, así como en metaanálisis, se ha demostrado que la reducción de c-LDL inducida por estatinas también contribuye a reducir el riesgo cardiovascular total.2,7

pcsk9

Necesidad de nuevos fármacos hipolipemiantes efectivos en determinados grupos de pacientes

Con frecuencia, no se alcanzan los niveles objetivo de c-LDL sólo con el tratamiento estándar, especialmente en pacientes con alto riesgo cardiovascular y en aquellos con hipercolesterolemia familiar. En un estudio europeo, multicéntrico y transversal, prácticamente el 45 % de los pacientes tratados con fármacos hipolipemiantes no alcanzó la concentración objetivo de c-LDL8. En un metaanálisis de ocho estudios aleatorizados, controlados con estatinas y en el que participaron más de 38.000 participantes, más del 40 % de los pacientes con riesgo cardiovascular alto tratados con dosis altas de estatinas no logró alcanzar la concentración objetivo de c-LDL <70 mg/dl8.

En el estudio DYSIS (Dyslipidaemia International Study [Estudio Internacional de la Dislipidemia]) II, con más de 20.000 pacientes de alto riesgo cardiovascular (que sufrían arterioesclerosis, diabetes o enfermedad renal crónica) de Europa, Canadá, Oriente Medio y Sudáfrica, no se alcanzó la concentración objetivo de c-LDL con estatinas en prácticamente el 80 % de los pacientes tratados9. La mediana de la diferencia con respecto al objetivo fue de 34 mg/dl. Los participantes del estudio habían recibido tratamiento con estatinas durante al menos 3 meses, empleándose más frecuentemente simvastatina con dosis de 20 o 40 mg u otra estatina con una dosis equivalente. Estos datos destacan que existe una gran necesidad de disponer de nuevos fármacos hipolipemiantes efectivos.

Los niveles elevados y no controlados de c-LDL pueden explicarse por intolerancia a las estatinas y, en ocasiones, por falta de eficacia de la monoterapia con estatinas. Se cree que aproximadamente del cinco al diez por ciento de los pacientes tratados con estatinas no puede tolerar el tratamiento10. En estos casos de intolerancia, los pacientes desarrollan síntomas musculares o elevación de los valores hepáticos, lo que complica o imposibilita el uso de altas dosis de estatinas10.

Proporción de pacientes de alto riesgo que alcanzan el objetivo por paises

pcsk9

Referencias

  1. Martin MJ et al., Lancet 1986; 2: 933-936
  2. Weng et al. Journal of Clinical Pharmacy and Therapeutics (2010) 35, 139–151
  3. ESC/EAS Task force: ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: the Task Force for the management of dyslipidaemias of the European Society of Cardiology (ESC) and the European Atherosclerosis Society (EAS). Eur Heart J. 2011;32(14):1769-1818
  4. European Guidelines on CVD Prevention in Clinical Practice , European Heart Journal 2012; 33: 1635-1701
  5. Mukhtar et al.; Int J Clin Pract. 2005 Feb; 59(2): 239-52.
  6. Law MR et al., BMJ 2003;326:1423
  7. Boeckholdt M et al., JACC 2014; 64: 485-494
  8. Hermans MP et al., Current Medical Research and Opinion 2010; 26: 445-454
  9. Gitt A, ESC 2014, Barcelona; http://congress365.escardio.org/, acceso gratuito después de registrarse
  10. Nair JK, et al. Managing patients with 'statin intolerance': A retrospective study. Br J Cardiol 2008;15:158-60
  11. ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias, Eur. Heart J. 32, 1769 (2011).
  12. Gitt A, ESC 2014, Barcelona; Abstract No 3819; http://congress365.escardio.org/, acceso gratuito después de registrarse